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Grandes partidos de la historia 1 (Vídeo) – La bitácora de Jugarenequipo
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Presentación del partido

Para el primer artículo de esta nueva categoría, el azar ha querido elegir un partido de la Copa de Europa, histórico por diversos motivos.  El partido enfrentó a Real Madrid C. F. y TSKA Moscú en la tercera jornada de la famosa y competida liguilla de semifinales de la vigésimo cuarta edición de la Copa de Europa, la temporada 1980-1981. El partido se jugó a la 19:00 h del 15 de enero de 1981 en el Pabellón de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, que estaba casi lleno con cinco mil espectadores que abarrotaban las gradas del ya demolido recinto gracias a una tremenda operación urbanística. El precio de las entradas osciló entre las cuatrocientas y seiscientas pesetas, siendo las de mayor precio las correspondientes a Tribuna y las de menor las de la categoría general.

1981-01-15 REAL MADRID CF vs TSKA MOSCÚ

Previa

El equipo soviético llegó a la capital de España dos días antes del partido. Realizó dos entrenamientos, el primero de una hora de duración el mismo día de aterrizar en España y de dos horas al día siguiente. Presentaba bajas tanto en el campo como en la dirección técnica. El mítico entrenador ruso Alexander Yakovlevich Gomelsky se quedó en la capital soviética por motivos desconocidos para mi y para Hector Quiroga. Por lo tanto, e Respecto a los jugadores, el equipo ruso contaba con las bajas de Alexander Belov, retirado tras los Juegos Olímpicos de 1980 celebrados en Moscú y Alexander Belostenny, aquejado de una lesión de larga duración. Además, durante uno de los entrenamientos en la capital española, Anatoly Mishkin sufrió algún tipo de incidencia que le provocó problemas en la espalda pero que no le impidieron jugar. Junto con Mishkin, destacar a Eremin y Tarakanov cómo juagdores más importantes de la plantilla.

El equipo madrileño también contaba con bajas y jugadores tocados. El recordado alero Juan Manuel López Iturriaga era baja debido a un tirón en los abductores. El grandísismo base Juan Antonio Corbalán salía de una lesión y su intervención en el partido era muy complicada. Sobre todo teniendo en cuenta que el tetuaní Manuel “Lolo” Sainz, entrenador madridista, era poco partidario de las rotaciones durante el partido. Además, el rubio pívot Jim Abromaitis, muy criticado por la prensa debido a su bajo rendimiento. A pesar de esto, sería de la partida. Los jugadores más importantes del conjunto blanco eran el propio Corbalán, Rafael Rullán y Randy Meister.

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Los árbitros del encuentro fueron el checoslovaco Kotleba, considerado uno de los mejores árbitros de la época, y el galés Lewis. El equipo español llegaba a este partido clasificado en tercer lugar gracias a un balance de una victoria y una derrota; mientras que el equipo ruso era el farolillo rojo del grupo al perder todo sus partidos.

Esta era la clasificación de la liguilla tras jugarse los partidos correspondientes a las dos primeras jornadas, obtenida de la Basketpedya:

Clasificación del grupo de semifinales tras la disputa de las dos primeras jornadas

Clasificación del grupo de semifinales tras la disputa de las dos primeras jornadas

Crónica del partido

El quinteto inicial del equipo blanco estuvo formado por José Luís Llorente, Wayne Brabender, Jim Abromaitis, Randy Mesiter y Rafael Rullán. Lolo Sainz no quiso forzar a Corbalán y dio confianza al base vallisoletano. El equipo moscovita partía con todo su arsenal: Eremin, Miloserdov, Lopatov, Myskhin y Tarakanov.

El partido comenzó con un parcial de cero a cuatro para el equipo soviético gracias a dos canastas de Lopatov y Mishkin dentro de los dos primeros minutos del partido que se aprovechó del escaso ajuste defensivo del Real Madrid C.F. En los primeros compases del partido. Esta sería la mayor ventaja de la que dispuso el conjunto entrenado por Selikhov, situación que nunca más volvería a recuperar.

A partir de este momento, el partido estuvo dominado en todo momento por el equipo blanco gracias a la buena dirección del base José Luís Llorente, muy veloz y resolutivo en sus acciones y cometiendo errores muy puntuales cuando intentaba correr más que el propio balón. 16 puntos y 15 asistencias dan valor a esta aseveración. A esto se sumó la efectividad de la defensa madridista, que solo permitía tiros de media distancia viendo que el porcentaje de acierto de los jugadores soviéticos era muy bajo y a la labor de cerrar el rebote defensivo, en la que estuvieron inmensos los jugadores interiores blancos, a pesar que el equipo ruso atacaba bien el rebote con dos y hasta tres jugadores en alguna ocasión; y la efectividad de cara al aro de los jugadores merengues, destacando por encima de todos a Rafael Rullán, inmenso partido el que hizo al anotar 29 puntos y capturar 10 rebotes, y Wayne Brabender, este último en la segunda parte cuando la defensa sobre él bajó enteros. En el equipo moscovita, resaltar a Eremin y Lopatov.

A partir de aquí, el ritmo infernal impuesto por Llorente lideró un parcial de nuevo a cero para el equipo capitalino con canastas de Abromaitis, muy activo desde el comienzo del partido, Rullán y Wayne Branbeder desde la línea de 4,60 metros. Myskhin y Eremin respondieron con dos canastas en contraataque para dejar un punto arriba (9-10) a los moscovitas cuando se había jugado algo más de cinco minutos. Este fue el último momento en el que el equipo moscovita estuvo por encima en el marcador. Los rápidos contraataques llevados por Llorente terminaban en canastas fáciles o, si se jugaba es estático, los jugadores madridistas movían el balón con paciencia para encontrar la mejor posición y acertar desde la media distancia. De esta forma, todos los jugadores del quinteto madridista aportaban su granito de arena en ataque para dejar el marcador 25-18 cuando se alcanzó el ecuador de la primera parte. Los jugadores del equipo de Moscú estaban obsesionados con el tiro desde la media y larga distancia pero no estaban acertados y en raras ocasiones sumaban puntos. Hasta cerca de cinco minutos de terminar esta parte, se produjo un intercambio continuo de canastas para dejar el marcador 37-28. Solamente el cambio defensivo ordenado por Yuri Selikhov permitió mantener al equipo ruso dentro del partido: los jugadores soviéticos mostraron una muy buena zona press que se ajustaba en una individual o zona 2-3, en función de la situación. El equipo blanco no supo cómo reaccionar y perdió varias balones. En los últimos cinco minutos, la defensa madridista aumentó su intensidad, lo que le permitió correr al contraataque para  conseguir un parcial 13-10 cerrado con una canasta de Llorente desde el frontal de la bombilla ante la pasividad de la defensa moscovita. Se llegaba al descanso con doce puntos de ventaja (50-38) para el Real Madrid y la sensación de que el partido estaba casi roto.

La segunda parte continuó con el mismo guión. Lolo Sainz tomó nota de la zona presionante mostrada por el TSKA y en el descanso dejó a sus jugadores muy claras las directrices de cómo salir de ella.  Tras el paso por los vestuarios, la salida del balón era mucho más fluida con pases y cortes. Viendo que ya no surtía efecto la zona presionante, Selikhov se refugió en una zona 2-3 pero con una intensidad muy baja. Solo en los primeros seis minutos del partido, el marcador reflejó un intercambio de canastas favorable al TSKA que dejaron el marcador con siete puntos de ventaja (60-53) para el equipo dirigido por Lolo Sainz. Fueron estos los momentos en que más acertado estuvo el TSKA y en los cuales Llorente perdió varios balones en la subida del balón. Sin embargo, la intensidad defensiva del TSKA bajó y permitió tiros cómodos y veloces contraataques que terminaron de romper el partido, con nueve puntos de ventaja (68-59) para el equipo merengue. Momento en el cual, Lolo Sainz introdujo el primer cambio del partido. José Luís “Indio” Diaz entró en el campo por un agotado Abromaitis, que fue despedido con una ovación merced a sus 14 puntos y 6 rebotes. La entrada del joven alero zurdo dotó de mayor velocidad si cabe a los contraataques madridistas que con un parcial de 18-6 dejó resuelto para sentencia el partido: 86-66, cuando faltaban poco más de cinco minutos para el final del partido.

El equipo soviético, cansado, y muy fallón en ataque bajó definitivamente los brazos y el entrenador ruso metió en pistas al enorme pívot Pankraskhin, muy activo en todo momento y buscado por sus compañeros, y Kuzmin. Viendo que Pankraskhin estaba imponiendo sus 2 metros y 15 centímetros en la zona madridista para causar estragos y anotar con facilidad, dejando el marcador en 86-68 cuando faltaban algo menos de cinco minutos para el final, Lolo Sainz dispuso el segundo cambio en su equipo. Fernando Romay entró por Meister, que se llevó otra ovación del respetable gracias los 16 puntos y 13 rebotes que capturó.  A pesar de todo, Lolo Sainz estaba nervioso y exigía intensidad a sus jugadores. Romay se llevó una bronca al cometer pasos en la primera acción en la que tocaba el balón. El partido estaba roto y se volvió loco. Tiros rápidos y veloces contraataques del equipo blanco, terminados en su mayoría por Brabender, sumados a la falta de intensidad y fuerza del equipo moscovita dejaron el marcador final señalando la máxima ventaja del equipo español (104-70) gracias a un dos más uno conseguido por Fernando Romay tras capturar un rebote ofensivo de un tiro de José Luís Diaz. La jugada final reflejaba lo sucedido en la segunda parte.

De esta forma, el Real Madrid conseguía la primera victoria sobre el equipo moscovita en un partido disputado en el Pabellón de la Ciudad Deportiva puesto que ya le había derrotado en anteriores pabellones de Madrid y Moscú. La buena actuación de Llorente y Rullán (29 puntos y 10 rebotes) les dio a ambos jugadores la confianza que necesitaban para encarar futuros compromisos. En el equipo moscovita, destacar a Eremin, 12 puntos y 7 asistencias, Lopatov con 18 puntos y 8 rebotes.

Estadística final del partido

Nota muy importante: esta estadística no es oficial. La he realizado yo para publicar este artículo utilizando el programa FIBA Live Stats siguiendo las normas para realizar estadísticas habituales en el mundo FIBA. Para los que no me conozcan y se extrañen del número de asistencias, decir que este aspecto soy muy riguroso a la norma FIBA.

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Estadística final del partido (no oficial)

Vídeo del partido

Fuentes

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